La banda emergente Inés de la Estrella se presentó en el Ágora de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, en un evento que reunió a la comunidad estudiantil. Tras el show, conversaron sobre sus influencias más personales.

El evento, organizado por el CEIIA, como una “Tocata” con “hartas sorpresas”, fue rápidamente apodado “Ceeiapalooza de la Fen” por los estudiantes. Y no era para menos: el pasado viernes 17 de octubre, el Ágora de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) se transformó en un necesario escenario al aire libre, rompiendo la rígida rutina académica desde las 13:00 hrs.

Bajo el sol y sobre un escenario montado en el patio, a pesar de la improvisación de las circunstancias la banda compuesta por voz y guitarra, segunda guitarra, bajo, saxofón y batería desplegó una sólida propuesta musical. Su presentación se caracterizó por una energética fusión de rock y funk, destacando los solos instrumentales y la cohesión entre los músicos.

La Energía de la fusión en vivo

La presentación de Inés de la Estrella fue una demostración de fiato y energía. La banda, compuesta por una sólida sección rítmica (batería y bajo), dos guitarras y un saxofón, desplegó un set que se movió con naturalidad entre el rock y el funk.

Lejos de ser estáticos, su show se sintió vibrante y cohesionado, debido a que todos su miembros proceden del “Peda” y estudian pedagogía en música, lo que le has permitido experimentar con sus ritmos.

Su sonido, destacó por el rol protagónico del saxofón, que dialogaba constantemente con la primera guitarra. Fue una presentación que invitaba tanto al baile como a la escucha atenta de sus arreglos, capturando la atención de una audiencia que fue creciendo con el correr de las canciones.

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“Tocar te deja muy arriba”

Tras su presentación, los miembros de la banda compartieron sus impresiones, aún con la adrenalina del show. “Estamos muy agradecidos por haber participado en esta instancia… yo ahora estoy muy contento, como que tocar te deja muy arriba”, afirmó el vocalista.

La gran interrogante era cómo definían ellos mismos su sonido. La respuesta de la banda revela el ADN de su música: “Nos gusta principalmente el rock progresivo, como que así empezó todo esto”.

Esta declaración, que podría evocar a bandas de los 70, se contrasta y enriquece con la amplitud de sus referentes. Según sus propias palabras, su inspiración va “desde Pink Floyd hasta Las Crikas”.

Esta dualidad es, quizás, la mejor descripción de la nueva generación de bandas chilenas: un profundo respeto por la complejidad y el virtuosismo del rock clásico (Pink Floyd), pero aplicado con la inmediatez, actitud y frescura de la escena indie y punk contemporánea (Las Crikas).

Una escena consciente

No es solo una mezcla de influencias globales; la banda tiene los pies bien puestos en su territorio. “Ahora tenemos hartas inspiraciones de la escena nacional”, recalcaron, nombrando a un abanico de pares como Asia Menor, Candelabro, Estoy Bien, Método Mate y Lluvia de Misoprostol.

Esta conexión con sus contemporáneos demuestra una escena unida y consciente de sí misma, donde las bandas no solo comparten escenario, sino también influencias.

El “Ceeiapalooza” de la FEN no fue solo una tocata de mediodía; fue una ventana directa al sonido de una escena emergente que se nutre del pasado, dialoga con sus pares y que, sin duda, está creando la banda sonora del presente.

Texto Alternativo: Entrevista realizada por ROCKFORIA a la banda Inés de La Estrella. Montaje con 2 imágenes, durante el concierto y después en entrevista Fotografía original de Lucas Araya para ROCKFORIA. (CC BY-NC-ND 4.0).